El alma está en el cerebro

Pensar desgracias en plena crisis destruye tu cerebro, y tu cuerpo. Porque el alma está en el cerebro, ese es un mensaje que deja Eduardo Punset en este valioso libro.

Con tan solo escuchar la palabra muerte se te acelera el pulso, temes que te ocurra algo, con solo pensar en la muerte te puedes poner enfermo y bajan tus defensas.

Estás proporcionando al cuerpo materia para un desgaste innecesario. Pues, todo está en tu cerebro en tu imaginación. Es la capacidad e influencia que tiene la imaginación sobre los seres humanos.

Porque el cerebro opera de acuerdo con el pensamiento, la memoria, las emociones, la imaginación, etcétera

Somos los únicos seres que podemos viajar mentalmente al futuro, predecir, hacer muchas hipótesis y elegir quedarnos con el que nos hará más felices.

Siempre que escojamos bien.

Si fueras una gacela sería distinto, pues al detectar la presencia de un grupo de leones. De inmediato se activaría la sensación de emergencia y tu cuerpo liberaría una gran cantidad de hormonas que entran a tu torrente sanguíneo.

Esto es fantástico para la gacela porque gracias a que todo se activa tiene una gran potencia para huir.

Y se congelan todas las necesidades como comer, la sexualidad, el crecimiento la digestión, etc ¡tiene que salvar su vida!

Sin embargo, tú no eres una gacela.

¿Qué sucede con los seres humanos? cuando piensas y te preocupas por cosas catastróficas tu organismo del cuerpo se paraliza igual que la gacela, porque todo tu esfuerzo se dirige a tratar de solucionar las amenazas.

A los mamíferos les funciona muy bien, ya que es por breve tiempo.

Pero ¿Qué hace el ser humano?

Cuando activas ese sistema de preocupación, ese sistema de desgaste no debería durar más de cinco minutos en tu estado de preocupación.

Pues activas el estado de estrés y la clave está en evitar hacerlo, a pesar de todo tienes la capacidad de dominar a tu cerebro y no servirle fielmente, puedes dirigir tu atención a algo beneficioso para ti.

Debido a que, si activas de manera crónica ese estado de preocupación y estrés, enfermarás porque el sistema biológico no ha evolucionado para ello.

3 Formas de amar a tu cerebro en plena cuarentena

1. Hacer ejercicio te hará bien

Pero ese no es un reto para tu mente, por lo que seguirá con el run run.

Debes hacer algo superior que te saque de tu zona de confort, algo nuevo. Tal vez ponerte a crear ese proyecto que por la excusa del tiempo nunca te atreviste a realizar.

Ese si es un gran reto, y sacará al cerebro de ese querer ingresarte al estado preocupado y evitarás caer en el mundo imaginativo, y predictivo. Pero sobre todo elevará el nivel de dopamina que necesitas tu cuerpo, sentir felicidad de conseguir algo que nunca te atreviste.

Pues en momentos de crisis tienen que comprender a tu cerebro para calmarlo y no te sabotee.

El estrés tiene efectos graves en el cerebro, la memoria disminuye. Puede matar algunas neuronas de una parte del cerebro llamado hipocampo que es decisiva para el aprendizaje.

Y es que el estrés no solo tiene relación con el funcionamiento del cuerpo, sino podría ser el motivo por el que algunos cerebros envejecen más rápido que otros.

2. Evita ser egoísta

Cuando nos encontramos en estado de sobrevivencia es normal que se active tu lado egoísta y saques lo peor de ti pensando en tu manada, sin embargo no te engañes, toda especie ha sobrevivido cuando se pone en modo cooperativo, cuando afronta un problema en grupo.

Tu cerebro ama ser cooperativo y sufre si es egoísta, pues sabe desde millones años atrás que nunca ha sobrevivido solo.

Siempre te irá bien si actuas de manera honesta, justa y con un comportamiento cooperativo porque el beneficio global es mayor que el que produce un comportamiento egoísta.

Y entonces,  los colores se torna de negro a azul.

3. Aprende a pensar bien, las emociones siempre van a querer dominarte

Por ello, ten cuidado con las palabras que utilizas.

Elige sentirte bien, elige sonreír y rescata un poco de alegría aún en los peores momentos, como diría Benedetti y viceversa.

En los momentos felices, también rescatar un poco de tristeza. Porque no se puede permanecer en un estado emocional único, las emociones fluctúan.

Y tienes que hacer un equilibrio, si las emociones siempre son felices y agradables dejan de ser una brújula útil para que reacciones bien ante los cambios, ante situaciones que la vida te pone.

Así es cuida tu mente, compréndela, nútrela y busca alimentos que beneficien a tu cerebro y no a tu estómago.

Porque ahí en el cerebro, se encuentra el centro del ser humano, tu alma.

Todo lo que leíste es en parte de lo que nos habla Eduardo Punset en su libro «El alma está en el cerebro», un trabajo impecable que desgaja el cerebro paso a paso para que puedas comprenderlo todo, pero todo de tu cerebro, son 422 páginas de contenido valioso.

Y hoy lo comenté a mi modo.

Espero lo disfrutes y rescates unas palabras para aplicar en tu vida diaria.

Te dejo un cálido abrazo.

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